22 junio 2008

FIN

Deja que los muertos entierren a sus muertos y camina sin miedo sobre las aguas. Comparte tus pensamientos a la sombra de un olivo, y que nadie limite tu libertad de expresión.

Pon la otra mejilla cuando te abofeteen, pero si vuelven a hacerlo, para el golpe, y pregunta a tu agresor por qué lo hace.

Sucumbe ante cualquier tentación que calme tu sed, porque la tentación es un oasis en el desierto, y el diablo no es más que un espejismo.

Maldice a los mercaderes del templo, dile a Judas que es un vendido, y no cenes con quien sabes que te va a traicionar.

Que no te tiemble la voz al decirle a Pilatos que sus manos están sucias, por mucho que se las lave.

No consientas que te crucifiquen sin un juicio justo, y no olvides guardar los clavos como prueba del delito que cometieron contra ti, por que también ellos serán juzgados.

Rechaza la corona de espinos, grita cuando te duela...

Muere.

Y resucita, para que se jodan.